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martes, 5 de julio de 2011

cambios II

Cambié pinceladas blancas sobre fondo negro por existencia estrellada

viernes, 24 de junio de 2011

cambios I

Cambié besos sonoros de labios cerrados por silenciosos momentos indescifrables

miércoles, 15 de junio de 2011

noviembre

Noviembre es...

lluvia nueva sobre fondo nocturno luminoso,


 butaca cómplice en teatro viejo,

esencia de humo encubriendo el escenario,

voz y guitarra,

hologramas de besos en espera...


martes, 31 de mayo de 2011

preguntas

Ella/Él
- ¿Cuándo dejaste de quererme?

Ella/Él

- ¿Cuándo empezaste a quererme?

viernes, 27 de mayo de 2011

(im)perfecta

El intenso sentimiento de Naoko
El poder sobre las sábanas blancas de la niña imantada
El indescifrable caminar parisino de la maga

martes, 10 de mayo de 2011

te debo una

He vuelto a la poesía, al asiento incómodo de la filmoteca, a sentir el vino rojo calentando mis venas, al sexo que me aleja de este mundo, a la sonrisa rebelde...he vuelto al camino de rosas silvestres, a respirar el aire entre dos mundos...te debo una y no hay excusas.

lunes, 9 de mayo de 2011

viernes, 11 de marzo de 2011

huellas

Las huellas de tu soga en mi piel son los pasos de mis viajes

jueves, 10 de marzo de 2011

en-c-errar

me gustaría encerrar mi mente, cerrar la puerta, y errar  a placer

martes, 8 de marzo de 2011

sentir

sentir tus pies desnudos es el secreto

miércoles, 16 de febrero de 2011

sábado, 29 de enero de 2011

lori meyers mi realidad

Me está quedando un blog muy poco musical y eso no va nada conmigo. No entiendo la vida sin música, o era al contrario ¿no entiendo la música sin la vida? No sé. Da igual. A partir de ahora se mezclaran palabras con canciones. Por supuesto, se aceptan propuestas. Lo mejor de escribir un blog es descubrir lo que otras personas te pueden enseñar. Para empezar una de Lori Meyers que llevo un par de meses gritando en el coche para entrar en las aulas con toda la energía del mundo.



martes, 25 de enero de 2011

mañana de domingo

Sintió el frío de la mañana a través de las yemas de sus dedos en su cabello enredado. Abandonó las caricias y salió del calor de las sabanas para probar el frío polar en sus pies descalzos. Cruzó la casa sin abrir ni cerrar ninguna puerta.

Ella dibujaba en el aire una sonrisa soñada. Su sonrisa era el precipicio, el inicio del vértigo.

El doblar de unas campanas antiguas intentaron sacarle de su sueño para devolverlo a la realidad. Acabó el sonido metálico y ella seguía allí. Su sonrisa seguía allí.

La planta de sus pies iniciaron un escalofrío que llegó hasta la nuca. ¿Por qué empezar el día? Volvió despacio a la cama, echó hacia atrás las mantas, volvió a la posición de recién nacido, cogió su mano, besó su espalda, sintió su perfume.

-Somos muy afortunados - susurró ella.