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jueves, 20 de enero de 2011

en el camino

Nací a los treinta y cinco años. Descendí desde la humedad de las nubes a un cruce de caminos. Caí junto a un tronco muerto del que salía una rama verde que firmaba el cielo. Tras varios días recogido en mis pensamientos, liberé mi cabeza de mis rodillas. Descubrí un infinito de direcciones: nombres de mujer, lugares, canciones, versos, sueños. Todas sin distancia a recorrer. No fui capaz de decidir mi camino. Decidí crear un juego. Giraría. Giraría con los ojos cerrados hasta caer, una vez en el suelo abriría los ojos, seguiría el camino que eligiera mi mirada, sin pensar, sin arrepentimientos. Giré, giré, giré, caí, sentí el golpe en la sien. No pude abrir los ojos.

martes, 11 de enero de 2011

Risu

Salió del portal distraída, sintiendo el frío y colocando su bufanda. Caminó por la plaza sin saber por donde iba, confiando en la memoria de sus pasos. El olor a napolitana de chocolate elevó su mirada desde el empedrado al mostrador de dulces de un pequeño horno. La sensación de placer del olor del chocolate se rompió cuando una niña de coletas y uniforme escolar tropezó con sus rodillas.

- ¿Estás bien? -preguntó Risu
- Si, si. -dijo la niña con prisas y manteniendo los ojos cerrados.
- ¿Qué te pasa? ¿Estás sola? -la voz de Risu se perdió en el aire muy lejos de la carrera que la niña había empezado.

Risu siguió su camino buscando una mirada cómplice que le indicara que la niña no iba sola. No encontró ninguna mirada, no encontró ojos. Todas las personas pasaban a su lado con los ojos cerrados. Volvió su cabeza buscando una explicación. Miró a la vendedora de napolitanas, ella también tenía los ojos cerrados, sin embargo, sintió la mirada de Risu y se perdió en la trastienda.
Risu decidió seguir adelante, sorteando la ola de personas con ojos cerrados que se cruzaban a su paso. Convirtió sus pies en alas y comenzó a correr. Al llegar al final de la calle encontró la estatua de una vieja de grandes ojos.

- Risu, no pasa nada, dijo la vieja, no te preocupes. Es sólo que saben que si te miran pierden la partida.
- ¿Qué?
- Tus ojos son la verdad. Las personas no quieren ver la verdad.

jueves, 6 de enero de 2011

mi regalo

Imaginarte es mi regalo


lunes, 3 de enero de 2011

el mensaje

Tumbado en el sofá, con la ropa aún de la noche anterior, entreabrí los ojos para descubrir el silencio y la oscuridad de mi salón. No hay duda, es uno de enero. Mientras disfrutaba de sentir mi propia respiración el móvil tartamudeó. Una luz. Un sonido anodino. Un número desconocido. Un mensaje.

"Um.. quiero empezar el año contigo. Que el 2011 sea supermaravilloso para ti. Besitos dulces y locos"

Durante unos segundos caí en la vanidad de creer que le había gustado a alguien. Esos cortos segundos dieron paso a la inseguridad. Un minuto después pensé que todo era resultado de un juego de alguien que me conocía. O una prueba. O alguien que simplemente se había equivocado, si, eso es.

Imaginé una pareja alejada por cientos de kilómetros. Uno de ellos había escrito un mensaje en nochevieja y esperaba con ilusión la respuesta. Pero la respuesta no llegaba, y lo que es peor, yo soy ahora el dueño de esa respuesta. Después de darme una ducha no lo dudé. Respondí el mensaje.

"No te conozco. Sólo quiero decirte que te has equivocado, tienes que volver a enviar el mensaje a quien lo espera. Seguro que ya le comen los nervios. Te deseo un 2011 genial seas quien seas"

Esa noche no pude conciliar el sueño, ni siquiera haciendo lo que más me gusta, oir música. Love of Lesbian, Camera Obscura, Lori Meyers, Nacho Vegas, Niños Mutantes, Cristina Rosenvinge, Tulsa...de nuevo el móvil tartamudeaba en hora extraña.

"No me equivoqué de número. ¿Cuándo vas a volver a quererte? ¿Cuándo vas a volver a amar?"

jueves, 30 de diciembre de 2010

2010, el año sentido.

Voy a hacer algo que no me gusta mucho hacer: balance. Balance del año que se va.
Ay, 2010. Qué difícil es resumir un año en una frase, y más un año como este, vivido, para lo bueno y lo malo, con una intensidad desconocida para mí. Pero toca decidirse y abusar de las palabras para definir 2010:

El año en que me encontré.

Ha sido probablemente el peor año de mi vida. He conocido a gente maravillosa estos meses. Han aparecido personas espectaculares que han llenado mi vida de alegría. Creo que estoy cerca de un sueño.  Pero, en la balanza, al menos en la mía, pesa mucho más todavía el daño que he hecho al provocar una separación. Ojalá se pudiera terminar una historia sin hacer daño pero yo no supe encontrar la manera, y hacer daño es una putada, la mayor putada que me puede pasar. He dicho que ha sido el peor, pero también el más intenso, sólo comparable con alguno de los años de la facultad, vivido a flor de piel.
Me atrevería a decir que 2010 no ha sido un año vivido sino sentido. El año de los besos geniales y las lágrimas a escondidas.

De todos modos, me voy a quedar con todos los recuerdos geniales, aunque de vez en cuando también dejaré colarse en mi mente alguna lágrima.

Este blog es de las mejores cosas que he hecho este año, no por su calidad, sino por que aquí me he vaciado muchas veces, algunas inventando historias, escribiendo deseos, creando metáforas a partir de la realidad, mezclando ficción y ralidad.

Pd. El 2011 va a ser espectacular ¿por qué? Llámale intuición femenina.

sábado, 25 de diciembre de 2010

una canción, mil miradas

Una canción, mil miradas.

Una mano abandonada, el miedo al placer.

Un sueño, infinitas ciudades.

Una pasión, 311 escalones.

Una lágrima, estoy vivo.

Una sonrisa, hormigueos espontáneos.

Un deseo, no reconocerlo.

Una mirada, tú.

viernes, 24 de diciembre de 2010

pieza circular del Tetris

Nunca me gustó el Tetris. Nunca entendí el éxito de un juego que consiste en colocar piezas angulosas para crear un mundo donde todo debe encajar a la perfección, y una vez creada la perfección desaparece de golpe, para volver a sentir la necesidad de crear un nuevo mundo ordenado. Por suerte, he conocido a alguien que es la pieza circular del Tetris. Me gustaría que muchas personas pudieran conocerla, disfrutar de su imperfección circular dentro de un mundo de ángulos.

- ¿Qué hacer cuando conoces a la pieza circular del Tetris? ¿Cuál será el resultado de dejar caer la pieza circular en un mundo de líneas rectas?

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¡no puede ser!

- ¡No puede ser! Imaginas el escándalo. Este pueblo no está preparado. Tú eres profesor, yo soy concejal. ¿Imaginas el escándalo?

- No. Imagino nuestro beso de año nuevo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

¿padre?

- José, ¡quiero un padre como tú¡

Esa frase la dijo ayer un niño mientras hacía una actividad con ellos. No supe como reaccionar. No entendía muy bien porque un chaval de ocho años lanzaba al aire esas palabras delante de sus compañer@s y su maestra. Mi única reacción fue una sonrisa a la que no se me ocurre poner ningún adjetivo.

Cuando acabé la charla se levantó y sin decir nada simplemente me abrazo:
- ¡Un abrazo José!

Claro que le dí el abrazo. La maestra reaccionó rápidamente y nos separó pidiéndole a él que no fuera pesado. La maestra sabía que el niño no estaba siendo pesado y que no pasa nada por dar un abrazo. Lo que si conoce su maestra es el pasado de ese niño, yo no lo conocía, hasta que él mismo me lo dijo mientras nos preparábamos para hacer una foto de recuerdo de la actividad.

- Mis padres están en la cárcel José. Yo quiero un padre como tú.

Ahí ya si empecé a sentir un ligero temblor en las pupilas que logré controlar. Desde ese momento la mirada azul del niño no se me va de la mente.
Hace poco una amiga me dijo:
- Tienes que ser padre. Me gustaría que pudieras sentir ese tipo de amor.

Ayer, al meterme en la cama, y quedarme acurrucado no podía dejar de pensar en ese niño. Pensar que mientras yo dormía en mi cama él dormía en un cuarto con otros compañeros en un centro de menores. Y por primera vez comencé a pensar que tipo de sentimiento debe sentir un padre o una madre cuando sabe que su hij@ duerme en el cuarto de al lado, o cuando le espera por la mañana porque sabe que les va a despertar, o cuando miran como juegan con sus amig@s. Por primera vez pensé que me apetecía ser padre, y eso nunca lo había sentido.
Un niño, sin querer, ha conseguido despertar en mi un sentimiento diferente.

Al final, el niño, la maestra y yo llegamos a un acuerdo. La maestra  me pidió que no vaya a verle porque se puede crear esperanzas y eso sería muy malo para él. Pero la solución la dio el propio niño.

- Haremos una cosa José. Escribiré una carta cuando quiera y la maestra te la llevará.

Sólo espero que este niño algún día escuche esta canción y piense "yo he vencido a los gigantes"



lunes, 15 de noviembre de 2010

una noche cualquiera

Después de besarme en la puerta me dijo:
- No quiero volver a verte.
- ¿Por qué?
- Me recuerdas demasiado a un verso de Sabina.
- ¿Cuál?
- Sabina asesina uno de sus poemas cantados diciendo "Mi manera de compremeterme fue darme a la fuga". Tú tienes una ventaja, no engañas, no me has mentido ni un segundo.
- No entiendo.
- Es muy sencillo. Si no vuelves, si no me llamas, si sé que no vas a volver, si sé que no me llamarás no pensaré, solo disfrutaré de esta noche, disfrutaré de tus movimientos, sonreiré con nuestras risas. Mi triunfo es tu adios. Sé que quieres a otra. Es imposible besar así la primera noche, sólo es posible si mientras me besabas pensabas en ella, si mientras me acariciabas la acariciabas a ella.
- ¿Por qué piensas así?
- Porque ha sido sexo con amor y nosotros no nos queremos, solo hace siete  horas que nos conocemos.
- No sé que decir.
- Tranquilo, tus ojos llevan hablando toda la noche por ti. Tu boca silencia palabras que tus pupilas gritan.


sábado, 13 de noviembre de 2010

al entrar en la cama...

Sigo cerrando los ojos para buscarte en el laberinto de perfume que abandonaste entre las sábanas


betty davis-antilove song

martes, 9 de noviembre de 2010

volviendo a sentirme profesor

Hace una semana he vuelto a las aulas. Aún no me han llamado de las listas de secundaria, quién sabe, con suerte en marzo estoy dando clases de Historia en algún instituto. Pero he vuelto a las aulas. Trabajo en un proyecto para la universidad. Mi trabajo consiste en coordinar una campaña de sensibilización sobre, hablando en plata, cómo nos movemos por la ciudad, intentar hacer que las personas hagan un uso más responsable de los medios de transportes. Es una coartada perfecta para hacer lo que más me gusta, trabajar con el alumnado, es decir, trabajar con personas. Hasta navidades estaré de "gira" por los colegios de la ciudad. Me gusta pensar que mi trabajo de profesor es el trabajo de un artesano, que crea algo nuevo en cada clase. Pero no soy un artesano que trabaje solo, trabajo buscando el diálogo, la complicidad, y buscar el diálogo con niñ@s de primaria es un juego espectacular. Cuando comienzo les digo que quiero oirles, quiero saber lo que piensan, y ellos se sienten importantes y se sueltan, y comentan, y a veces consiguen dejarme en fuera de juego, y cuando eso ocurre pienso que mi trabajo es un lujo y me siento muy afortunado. Afortunado, porque todavía me puede dejar en fuera de juego el comentario de un(a) alumn@ de primaria. Y además están sus sonrisas, sus cuchicheos, su cara de sorpresa cuando les digo que tengo treinta y cuatro años y exclaman ¡qué viejo!, cuando me cuentan sus historias, cuando hay mil manos levantadas queriendo salir a hacer un juego...
En fin, podría hacer la entrada más larga del blog, pero todo se resume en una frase:
Mi trabajo es un lujo, trabajar rodeado de personas es un lujo y dialogar con niños es algo que deberíamos hacer más a menudo. No sé que tiene el olor de las aulas pero yo es sentirlo y ser feliz.


jueves, 4 de noviembre de 2010

cómo expresar

Las historias de este blog han nacido desde la espontanéidad. Surge una imagen, una idea, un sentimiento, un deseo, un sueño... y un chispazo dentro de mí me lleva a la escritura. Por ello, muchas de ellas tienen una vida pre-informática en servilletas de bar, folletos de publicidad, etc. Pero hoy, hoy no soy capaz de expresarme.

¿¿Cómo expresar este sentimiento eléctrico que recorre mis ojos, mi estómago, mi sexo??
¿¿Cómo expresar que, mientras camino mi ciudad, sólo siento ganas de pararme, sentarme en la acera y dejar que las lágrimas me vacíen, lágrimas de felicidad??
¿¿Cómo explicar la felicidad que siento si ni siquiera entiendo como puedo estar tan feliz, si ni siquiera puedo poner adjetivos a la felicidad que siento??

Sólo sé que siento, que siento la vida de un modo que no sabía que existía. Una vez escribí unos "versos":

vivo en el lujo del sueño,
que consiste en tenerlo todo y al instante no tener nada.
la razón dice que no tengo nada.
mi corazón grita que lo tiene todo.

Hoy, estos versos no me sirven para expresarlo que siento porque no entiendo lo que me ocurre pero lo disfruto. ¿Y si el sueño por un momento se ha convertido en vida?

Hoy me pierdo en las palabras para encontrarme en lágrimas, lágrimas de felicidad.